Un, dos, tres: Informar, formar y entretener

La cultura y la diversión deben ir unidas

Ramón Santos

Es curioso comprobar cómo este país vive a base de los dimes y diretes de temas como los tuits de Trump, el interminable debate sobre Cataluña, el mundo del fútbol y sus futbolistas, las salidas y entradas de famosetes y también el programa OT. Todo esto sin olvidar que: ¡¡ha nevado!! Como si fuera una novedad. Estamos en invierno… lo novedoso (y terrible) sería que tenemos 30 grados a la sombra por estas fechas. Y sin embargo vemos eternos espacios dedicados a la climatología en las distintas cadenas. Llega una determinada hora en la que, al hacer zapping (cambio de canal aleatorio y/o continuado) nos encontramos con la misma imagen del mapa del tiempo. Lo último, darle nombre a las borrascas como si fueran ciclones.
Pero no es el caso del espacio dedicado al tiempo meteorológico que vamos a tener los próximos días lo que me anima a escribir estas líneas. En todo este panorama televisivo no olvidemos, destaca sin duda el entretenimiento, el circo, lo sensacionalista. Y es que es más fácil dejarse llevar por los temas que no nos causen dolor de cabeza. Comprendo que es necesario ese desahogo después de los ajetreos diarios que nos da la vida, pero también echo de menos que los medios no se preocupen en buscar formulas más culturales que nos hagan pensar y opinar. Programas como Ahora caigo, Pasa Palabra, La Ruleta de la suerte o Saber y Ganar, son claros ejemplos de buenas prácticas en este sentido. Informar, formar y entretener. Ahí está la clave.
Debo destacar que la idea de crear modelos fusionando cultura y entretenimiento no es nueva. Recuerdo cuando en este país solo existían dos canales de televisión y en uno de ellos ofrecían un programa que era la estrella indiscutible. Me refiero a aquel concurso cuyo nombre era, Un, dos, tres. La formula ya funcionaba entonces y lo sigue haciendo ahora. La mezcla entre cultura y entretenimiento. Da igual si las proporciones no son equitativas.
Sin embargo a mí personalmente nada me enseñan programas como Cámbiame, Las Kardashian, Mujeres y Hombres y Viceversa, Sálvame, o Gran Hermano entre otros. No estoy hablando de tener que quitar ningún programa, el abanico de posibilidades debe estar abierto, pero sí hablo de ampliar más la oferta con dosis de contenido cultural unido a lo ameno.
Los americanos, que en esto de la televisión y el espectáculo nos llevan años luz, usan este tipo de norma en sus contenidos. Un ejemplo lo tenemos en el programa americano La casa de empeños. Puede que el guion de sus personajes ya este preestablecido, seguro que hay intereses publicitarios de por medio, pero es un programa cuyo contenido nos da entretenimiento y cultura a la vez, pues todos los objetos que aparecen tienen una descripción histórica añadida. Lo contrario que hace otro programa semejante, también americano, llamado Empeños a lo bestia donde solo vemos momentos de tensión entre compradores y vendedores, puro espectáculo. Repito, cultura y diversión, pueden y deben ir de la mano.
Declaro abierto el debate…

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Diez días en un manicomio – Nellie Bly – 1887

Ramón Santos

Hoy en día afortunadamente es totalmente normal el hecho de que la mujer desempeñe cualquier trabajo en la sociedad. Sin embargo hubo un tiempo en que esto no era tan fácil por no decir imposible. Ese fue el tiempo que le tocó vivir a Nellie Bly quien con tan solo 23 años escribió el primer libro que testimonia uno de los géneros periodísticos más complicados quizás de elaborar; el periodismo de inmersión. Aconsejo a cualquiera que lea este breve artículo a que indague luego más sobre la vida y obra de esta singular mujer, ya que su vida estuvo repleta de relatos increíbles y experiencias únicas que sirvieron incluso para cambiar las cosas en la sociedad.

Nellie Bly se hizo popular por sus inmersiones con diferentes personalidades. La más conocida de sus crónicas fue cuando se infiltró en un manicomio haciéndose pasar por paciente demente. El título era ”Diez días en un manicomio” y fueron publicadas en el periódico New York World. Luego lo llevaría al formato libro. Bly descubrió la mala administración y gestión que había en el centro y sacó a la luz el escándalo con consecuencias graves para algunos miembros del equipo médico que fueron juzgados y encarcelados.

NELLIEBLY

Nellie Bly trabajo principalmente en los campos del muckraking y el stunt journalism. El primero se refiere al periodismo que denuncia injusticias sociales. Fue el presidente Roosvelt quien acuñó este nombre (muckraking) durante una intervención pública cuando comparó a un grupo de periodistas, con los que se sentía molesto por sus investigaciones, con el nombre de Muck-rake (rastrillo de estiércol). La segunda denominación hace referencia al periodismo que usa estrategias como las que usó Bly para adentrarse en el manicomio. Es decir, cambios de identidad para introducirse en los ambientes y conocer la verdadera realidad.

Recientemente ha sido llevado al cine sus vivencias en aquel manicomio de Blackwell´s Island. Toda una historia real de la mujer que es considerada como pionera, no solo en los campos periodísticos de investigación, sino como mujer en un mundo que parecía estar diseñado solo para hombres.

La película, del director Timothy Hines, basada en el libro “10 days in a madhouse” de 1887 cuenta en su reparto con Caroline Barry, Christopher Lambert y Kelly Le Brock y se estrenó en septiembre de 2015 con el mismo título que la obra original de Nellie Bly.

Si deseais ver el tráiler, esta en inglés en la siguiente dirección:

http://www.10daysinamadhouse.com/

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Para saber más sobre periodismo de inmersión os aconsejo este libro:

“Periodismo de inmersión para desenmascarar la realidad” de Antonio López Hidalgo y Mª  Ángeles Fernández Barrero. Ediciones Comunicación Social.

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Día de la Mujer, 8 de marzo

La mujer ha sabido encontrar su merecido lugar en la sociedad a través del tiempo. Ahora nos parece a la inmensa mayoría indignante, por ejemplo, que una mujer solo sirva para realizar tareas del tipo domestica. Los tiempos, afortunadamente, han cambiado, y la situación, en gran medida debido a su esfuerzo, ha cambiado considerablemente. Las cosas se demuestran con hechos y los hechos son evidentes, la mujer siempre ha estado  plenamente capacitada para desarrollar cualquier labor en la sociedad y en cualquier lugar del escalafón. Un buen día cogieron las riendas de su destino, afrontaron el reto y lograron su meta: compartir una sociedad justa, equilibrada e igualitaria para todos y todas. Por todo ello, gracias mujer.

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