La mujer de los años 20: rompiendo moldes

 Ramón Santos

Las mujeres de principios de los años 20 estaban decididas a cambiar los papeles sociales con los que se las identificaba. A principios del siglo XX, el hombre predominaba dentro del panorama social, pero existía también una tendencia cada vez mayor por parte de las mujeres por ocupar un puesto diferente. Es la historia de unas mujeres que desechaban su condición impuesta como seres delicados, mujeres inconformistas que ansiaban una libertad en lo social.

Después de la I Guerra Mundial (1914-1918), el mundo comenzó a cambiar, la gente tenía necesidad de disfrutar de la vida y dejar atrás las penurias que siempre trae un conflicto bélico. Durante aquellos años 20 en algunos países centro europeos prevalecía el deseo de no privarse de nada sin importar el qué dirán de la gente. Fiestas, libertad sexual, expresiones artísticas vanguardistas, la creatividad era la protagonista. Prácticamente no había limites.

Desde América llegaba al continente europeo el “American way of life”. Vivir al estilo americano significaba vivir bien, vivir mejor, un bienestar social con comodidades y libertades y lo lógico es que todo el mundo quisiera seguir esa tendencia en sus vidas. De Estados Unidos, donde por cierto, se había impuesto la “Ley Seca”, llegarán igualmente nuevos sonidos, el Jazz en especial pero también bailes como el Charlestón que junto al Foxtrot serían las estrellas de las pistas de baile.

https://superretro.com/charleston-dance-contest-in-front-of-st-louis-city-hall-missouri-1925/
Concurso de baile Charleston frente a salón de la ciudad de San Louis, Missouri en 1925.

En general se respiraba con los cambios, un cierto ambiente de optimismo contagioso. De repente, la mujer, aprovechando la situación, inicia una serie de transformaciones que comienzan por su forma en el vestir. Las mujeres de los años 20 rechazan las cinturas perfiladas, abandonan la imagen de silueta femenina para crear una nueva manera de vestir con trajes más parecidos al gremio varonil. Trajes rectilíneos, trajes con corbata, o el esmoquin. Complementariamente sus peinados son cortos al estilo “Bob cut”. Europa se convierte en el epicentro de estos grandes cambios y dentro de ella, Francia y Alemania lideraran su evolución.

De esta revolución femenina en los años 20, surge una nueva mujer en una sociedad de hombres y para denominarlas aparece el estilo Garçonne. Mujeres que reclamaban y exigían libertad de expresión, un cambio en la moral reinante y las costumbres.

Con el movimiento Garçonne en Europa la mujer adquiere una nueva dimensión social, ya no es la humilde y ponderada figura femenina que solo sirve para adornar en la vida social acompañando al hombre. Ser Garçonne es vestir con ropa cómoda, es andar de forma natural sin exageraciones ni estilos preconcebidos, la mujer Garçonne puede fumar en sociedad si así lo desea o incluir su opinión en tertulias sobre temas antes limitados como la política o la economía, son mujeres decididas y entusiastas.

La actriz de cine alemana Marlene Dietrich representando el estilo Garçonne.

Los años 20 fueron años rompedores en este sentido. Las mujeres estaban cansadas de ser usadas por el hombre como algo bello e intocable. El ideal de belleza femenina va a cambiar por completo. Por primera vez la mujer coge las riendas de su propia existencia y se lanza a vivir la vida con intensidad sin ningún tipo de prejuicio. En realidad su intención no era ser como los hombres, sino dejar de ser esclavas de ellos. Lejos de querer provocar, el mensaje de las mujeres de entonces era más bien una búsqueda por la igualdad de oportunidades en la vida cotidiana.

Por otro lado estaba también el movimiento de las mujeres Flappers surgido en los Estados Unidos y seguido por muchas mujeres jóvenes en Europa; Londres y París principalmente, que lucían faldas cortas, un resaltado maquillaje y un espíritu rebelde ante las normas sociales.

Chicas Flappers.

Tal fue la intensidad de la moda Flapper, que a principios de la siguiente década el cine dedicaría una serie de dibujos animados inspirados en la figura de una chica Flapper con un personaje de chica al que llamarón Betty Boop”.

Sin embargo no debemos confundir la moda Flapper con la moda o el estilo Garçonne. Las primeras eran más alocadas. Solían asistir a locales clandestinos donde bailaban Charlestón con desenfreno, fumaban, conducían coches y hablaban de la libertad sexual. Por su parte, las mujeres que seguían el estilo Garçonne defendían la igualdad con los hombres en el plano social, vestían con elegancia y su nivel cultural solía ser mayor que el de las chicas Flappers.

Ante toda esta agitación femenina de los alegres años 20 asoma el nombre de una mujer: Gabrielle Bonheur, aunque será recordada más popularmente como Coco Chanel.

Chanel fue una diseñadora francesa que revolucionará el mundo de la costura durante los años de entre guerras. Conociendo de cerca cómo evolucionaba aquella tendencia femenina con ansias de libertades, Chanel trabaja en los nuevos modelos de vestidos que marcaran toda la década.

Coco Chanel.

La diseñadora supo mezclar los conceptos en el vestir del hombre y la mujer creando una nueva gama de vestimenta con la que liberaría a las mujeres de aquellos insufribles corsés. Pero además, y en su empeño por fabricar nuevos retos, Chanel logra su máximo exponente con el famoso “La petite robe noire”, un traje totalmente de color negro que a la postre se convertirá en un símbolo de la elegancia.

Es famosa la frase de la diseñadora cuando tuvo la idea durante el trascurso de una celebración en la que todas las mujeres asistentes llevaban vestimentas de colores en tonos claros: “Voy a joder a todas estas mujeres con el color negro”, dijo.

El aporte de Coco Chanel a la moda y los deseos imperiosos de aquellas mujeres durante los años 20 marcarían todo un momento en la historia de la sociedad del siglo XX.

La petite robe noire de Chanel.

En general, los años 20 fueron años de cambios en el arte, la literatura, el cine, en todas las expresiones humanas. París y Berlín eran los puntos de referencia esenciales. El American way of life reinó en Europa y ayudó para que la mujer se sintiera por fin liberada de la opresión de aquella sociedad de hombres. España se mantuvo alejada de estas influencias y modernidades salvo por artistas como Rafael de Penagos que supo plasmar el momento que le tocó vivir a través de sus dibujos y el Art Déco.

Al final, todo desapareció antes de la llegada de los años 30. La crisis en Estados Unidos provocada por la caída de la Bolsa de Nueva York en octubre del 29 ocasionó la Gran Depresión y motivó que los americanos dejaran de invertir en Europa y por su parte el nazismo y la inclinación hacia la ultraderecha en el continente europeo consiguió eliminar aquella efervescente locura creativa y la pasión de los felices años 20 se disipó irremediablemente.

Anuncios

Un, dos, tres: Informar, formar y entretener

La cultura y la diversión deben ir unidas

Ramón Santos

Es curioso comprobar cómo este país vive a base de los dimes y diretes de temas como los tuits de Trump, el interminable debate sobre Cataluña, el mundo del fútbol y sus futbolistas, las salidas y entradas de famosetes y también el programa OT. Todo esto sin olvidar que: ¡¡ha nevado!! Como si fuera una novedad. Estamos en invierno… lo novedoso (y terrible) sería que tenemos 30 grados a la sombra por estas fechas. Y sin embargo vemos eternos espacios dedicados a la climatología en las distintas cadenas. Llega una determinada hora en la que, al hacer zapping (cambio de canal aleatorio y/o continuado) nos encontramos con la misma imagen del mapa del tiempo. Lo último, darle nombre a las borrascas como si fueran ciclones.
Pero no es el caso del espacio dedicado al tiempo meteorológico que vamos a tener los próximos días lo que me anima a escribir estas líneas. En todo este panorama televisivo no olvidemos, destaca sin duda el entretenimiento, el circo, lo sensacionalista. Y es que es más fácil dejarse llevar por los temas que no nos causen dolor de cabeza. Comprendo que es necesario ese desahogo después de los ajetreos diarios que nos da la vida, pero también echo de menos que los medios no se preocupen en buscar formulas más culturales que nos hagan pensar y opinar. Programas como Ahora caigo, Pasa Palabra, La Ruleta de la suerte o Saber y Ganar, son claros ejemplos de buenas prácticas en este sentido. Informar, formar y entretener. Ahí está la clave.
Debo destacar que la idea de crear modelos fusionando cultura y entretenimiento no es nueva. Recuerdo cuando en este país solo existían dos canales de televisión y en uno de ellos ofrecían un programa que era la estrella indiscutible. Me refiero a aquel concurso cuyo nombre era, Un, dos, tres. La formula ya funcionaba entonces y lo sigue haciendo ahora. La mezcla entre cultura y entretenimiento. Da igual si las proporciones no son equitativas.
Sin embargo a mí personalmente nada me enseñan programas como Cámbiame, Las Kardashian, Mujeres y Hombres y Viceversa, Sálvame, o Gran Hermano entre otros. No estoy hablando de tener que quitar ningún programa, el abanico de posibilidades debe estar abierto, pero sí hablo de ampliar más la oferta con dosis de contenido cultural unido a lo ameno.
Los americanos, que en esto de la televisión y el espectáculo nos llevan años luz, usan este tipo de norma en sus contenidos. Un ejemplo lo tenemos en el programa americano La casa de empeños. Puede que el guion de sus personajes ya este preestablecido, seguro que hay intereses publicitarios de por medio, pero es un programa cuyo contenido nos da entretenimiento y cultura a la vez, pues todos los objetos que aparecen tienen una descripción histórica añadida. Lo contrario que hace otro programa semejante, también americano, llamado Empeños a lo bestia donde solo vemos momentos de tensión entre compradores y vendedores, puro espectáculo. Repito, cultura y diversión, pueden y deben ir de la mano.
Declaro abierto el debate…

Diez días en un manicomio – Nellie Bly – 1887

Ramón Santos

Hoy en día afortunadamente es totalmente normal el hecho de que la mujer desempeñe cualquier trabajo en la sociedad. Sin embargo hubo un tiempo en que esto no era tan fácil por no decir imposible. Ese fue el tiempo que le tocó vivir a Nellie Bly quien con tan solo 23 años escribió el primer libro que testimonia uno de los géneros periodísticos más complicados quizás de elaborar; el periodismo de inmersión. Aconsejo a cualquiera que lea este breve artículo a que indague luego más sobre la vida y obra de esta singular mujer, ya que su vida estuvo repleta de relatos increíbles y experiencias únicas que sirvieron incluso para cambiar las cosas en la sociedad.

Nellie Bly se hizo popular por sus inmersiones con diferentes personalidades. La más conocida de sus crónicas fue cuando se infiltró en un manicomio haciéndose pasar por paciente demente. El título era ”Diez días en un manicomio” y fueron publicadas en el periódico New York World. Luego lo llevaría al formato libro. Bly descubrió la mala administración y gestión que había en el centro y sacó a la luz el escándalo con consecuencias graves para algunos miembros del equipo médico que fueron juzgados y encarcelados.

NELLIEBLY

Nellie Bly trabajo principalmente en los campos del muckraking y el stunt journalism. El primero se refiere al periodismo que denuncia injusticias sociales. Fue el presidente Roosvelt quien acuñó este nombre (muckraking) durante una intervención pública cuando comparó a un grupo de periodistas, con los que se sentía molesto por sus investigaciones, con el nombre de Muck-rake (rastrillo de estiércol). La segunda denominación hace referencia al periodismo que usa estrategias como las que usó Bly para adentrarse en el manicomio. Es decir, cambios de identidad para introducirse en los ambientes y conocer la verdadera realidad.

Recientemente ha sido llevado al cine sus vivencias en aquel manicomio de Blackwell´s Island. Toda una historia real de la mujer que es considerada como pionera, no solo en los campos periodísticos de investigación, sino como mujer en un mundo que parecía estar diseñado solo para hombres.

La película, del director Timothy Hines, basada en el libro “10 days in a madhouse” de 1887 cuenta en su reparto con Caroline Barry, Christopher Lambert y Kelly Le Brock y se estrenó en septiembre de 2015 con el mismo título que la obra original de Nellie Bly.

Si deseais ver el tráiler, esta en inglés en la siguiente dirección:

http://www.10daysinamadhouse.com/

10_DAYS_Landing_Page_BG

Para saber más sobre periodismo de inmersión os aconsejo este libro:

“Periodismo de inmersión para desenmascarar la realidad” de Antonio López Hidalgo y Mª  Ángeles Fernández Barrero. Ediciones Comunicación Social.

LIBRO-INMERSION2

Día de la Mujer, 8 de marzo

La mujer ha sabido encontrar su merecido lugar en la sociedad a través del tiempo. Ahora nos parece a la inmensa mayoría indignante, por ejemplo, que una mujer solo sirva para realizar tareas del tipo domestica. Los tiempos, afortunadamente, han cambiado, y la situación, en gran medida debido a su esfuerzo, ha cambiado considerablemente. Las cosas se demuestran con hechos y los hechos son evidentes, la mujer siempre ha estado  plenamente capacitada para desarrollar cualquier labor en la sociedad y en cualquier lugar del escalafón. Un buen día cogieron las riendas de su destino, afrontaron el reto y lograron su meta: compartir una sociedad justa, equilibrada e igualitaria para todos y todas. Por todo ello, gracias mujer.

mujer