Olimpiadas de Berlín en 1936

Olympia, la película documental de los Juegos Olímpicos celebrados en Berlín en 1936 tiene al menos dos contextos diferenciados. Por un lado el contexto técnico y por el otro el de la propaganda nazi.

Ramón Santos

Desde el punto de vista fílmico no cabe duda de que Leni Riefenstahl, la directora del rodaje, supo plasmar cada instante de aquellos juegos. Aportará a la industria del cine novedosas técnicas de grabación con planos hasta entonces desconocidos para los cámaras. Se realizaron grabaciones con los atletas con el estadio olímpico cerrado para captar detalles de planos  complejos de sus ejercicios… Era una oportunidad muy importante para la imagen de Alemania de cara al exterior. Y no podían desaprovecharla. Aunque la película costara el doble de lo que por aquel entonces costaba cualquier producción cinematográfica.

Desde la escena propagandística, la película sirvió entre otras cosas, para lanzar al pueblo alemán el mensaje de que todavía tenían la ocasión de demostrar al mundo que eran una nación fuerte y orgullosa. La superioridad de la raza aria. La derrota en la I Guerra Mundial les había bajado su autoestima y eventos como las olimpiadas sirvieron de antídoto  para el régimen nazi.

Hitler apenas aparece en la cinta, solo en la inauguración y presenciando algunas competiciones. No hay discursos del líder de los alemanes de entonces. Está claro que esa no era la intención de Leni Riefenstahl. Les bastó el hecho de que aparecieran los distintos símbolos nazis, como el saludo o las banderas.

Pese a todo la película impacto en la industria cinematográfica por sus exquisito tratamiento de imágenes, de momentos que sirvieron para inspirar  a otros directores de cine y sería premiada por ello, entre otros premios conseguirá el Festival Internacional de Cine de Venecia de 1938.

Con la música de Herbert Windt, esta película fue dividida en dos partes Olympia. Fest der Völker (Festival de las naciones) y Olympia. Fest der Schönheit (Festival de la belleza).

Tres años después, ocurre algo que nada tiene que ver con el espíritu olímpico. En septiembre de 1939, las tropas alemanas invaden Polonia. Hitler está decidido a conquistar toda Europa para formar su imperio. Un acontecimiento bélico que desencadena la II Guerra Mundial.

VIDEOS A PROPOSITO

Olympia. Fest der Völker (Festival de las naciones):

Olympia. Fest der Schönheit (Festival de la belleza):

Lenin y Stalin – Épocas de terror en Rusia

Pinceladas de la historia

Ramón Santos

Con la muerte de Lenin en 1924 termina en Rusia la llamada etapa del Terror Rojo. Sin embargo poco podía imaginar (o quizás si…) aquel pueblo oprimido que lo peor estaba por llegar.

Stalin toma el poder de Rusia en 1929 y para gobernar la nación usa el miedo y el terror. Destruye todo lo que se interpone en su camino, manda asesinar a campesinos y militares, quema iglesias… hunde a Rusia en la miseria más absoluta. Y todo ello enarbolando una bandera de un comunismo heredado de otros líderes anteriores.

Haeftlinge zerkleinern Steine, Weissmeer-Ostsee-Kanal, 1932 Gulag. Spuren und Zeugnisse 1929-1956. Eine Ausstellung der Gesellschaft "Memorial", Moskau und der Stiftung Gedenkstaetten Buchenwald und Mittelbau-Dora in Kooperation mit der Stiftung Schloss Neuhardenberg 1. Mai bis 24. Juni 2012, Schloss Neuhardenberg 21. August bis 21. Oktober 2012, Schiller-Museum Weimar

Su ambición de poder le lleva a crear una férrea dictadura en todo el territorio. El pago de convertir a Rusia en una gran potencia mundial a costa del pueblo es enorme.

Con la llamada Operación Barbaroja, Hitler inicia su plan de invasión de Rusia que finalmente terminara con la derrota de los alemanes en 1945.

barbaroja

Es de sobra conocida también la etapa de la “guerra fría” entre Rusia y Estados Unidos que comenzó después de la II Guerra Mundial. Stalin en su afán de conquista y poder utiliza las armas nucleares  como elemento disuasorio ante posibles ataques del exterior, especialmente de los Estados Unidos, su eterno rival.

Cuando el siguiente gobernador de Rusia, Nikita Jruschov hace público todos los crímenes de Stalin durante su mandato la Unión Soviética empieza a sentirse más cerca de su libertad. Pero no será hasta la caída del muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991 cuando una verdadera nueva nación rusa aflore.